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España · 2 de noviembre de 2026 · 4 min de lectura

Bizum falso: me han hecho un bizum y me piden devolverlo

Una captura no prueba que te hayan enviado dinero y un bizum no se deshace. La única verdad es el saldo de tu app, y el número raro delata el fraude.

Un bizum de 150 euros llega a tu móvil a las once y cuarto de la noche. Viene de un número que no tienes en la agenda y trae un mensaje amable: se ha equivocado, era para su hermana, ¿puedes devolverlo?

Cinco minutos después llegan los audios. La voz agradece, insiste y da un número de teléfono distinto al que envió el dinero. Ahí empieza el negocio.

Un bizum no se deshace

Un bizum es una transferencia entre personas registradas y el dinero entra al instante. No hay dos días de espera. La OCU lo describe igual: para mandar dinero no hace falta la cuenta del destinatario, basta el teléfono.

INCIBE lo cierra con una frase incómoda: los pagos realizados por Bizum no se pueden revertir. El remitente no tiene botón de deshacer. El banco tampoco.

La única prueba de que ese dinero existe es el saldo de tu app del banco, con el movimiento dentro.

Un detalle que casi nadie usa: si eres el beneficiario de un bizum, no tienes que aceptar nada. El dinero aparece solo, sin trámite por tu parte.

La captura no es el movimiento

La otra versión del fraude no lleva dinero dentro. Alguien te manda una notificación clonada o una captura con el logo de un banco, el importe y la hora. Abres la app: el saldo está igual.

Entonces llega la petición: devuélvemelo, pero a este otro número, que es el de mi cuenta de siempre. A veces con un enlace para agilizar la devolución. Ningún enlace de un tercero agiliza nada dentro de tu cuenta.

Repite la cuenta anterior. El dinero salió de un número de teléfono, así que la devolución solo tiene un destino razonable: ese mismo número. Cuando el supuesto dueño pide otro, no corrige un error. Abre una segunda operación.

El caso que INCIBE publicó en septiembre

El 15 de septiembre de 2026, INCIBE publicó un caso que encaja grano a grano. Una usuaria recibió un bizum de 150 euros de forma inesperada. Comprobó su cuenta: el dinero estaba. Al intentar devolverlo, no pudo identificar el número desde el que se había enviado.

Poco después, un contacto desconocido le mandó varios audios asegurando ser el dueño del dinero. Le pedía la devolución a un número que no coincidía con el que había usado para escribirle.

Ahí se cae el relato. Nadie que haya enviado 150 euros por error necesita que se los mandes a una cuenta distinta de la que usó.

Quedarse tampoco es la salida

INCIBE le explicó a esa usuaria las dos trampas a la vez. No devolver el dinero puede ser apropiación indebida. Mandarlo a la cuenta que indica un desconocido puede convertirte en intermediario de una operación ilícita.

La salida que propone el instituto no es heroica: no tocar el dinero mientras se aclara y avisar al banco. La devolución, si acaba tocando, se hace desde la app de tu entidad, al número que originó el bizum.

Y si sospechas que te están usando como intermediario, denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Es la recomendación literal de INCIBE en ese caso.

El bizum inverso es otro truco

Conviene no mezclarlos, porque en las conversaciones se mezclan. En el bizum inverso tú no recibes nada: aceptas una solicitud de dinero creyendo que aceptas un ingreso. INCIBE documentó el 1 de octubre de 2024 el caso de una mujer que vendía un coche. El comprador le ofreció una señal de 500 euros con un enlace. Ella pulsó y aceptó. Al revisar la cuenta, los 500 euros habían salido.

La lección vale para los dos fraudes: mira el saldo y el sentido del movimiento. Si el número sube, entró. Si baja, salió. Si no se mueve, no pasó.

El caso de Nerea

Nerea vende una bicicleta de montaña en una app de segunda mano. Un domingo, un usuario con foto y dos palabras de historial le escribe que ya le ha pagado y adjunta la captura. El saldo de Nerea no se mueve.

Ella contesta que no le aparece nada. Él manda una segunda captura, «la buena», y luego la petición: se ha equivocado de destinataria, que se lo devuelva a otro número. La tercera ya trae un enlace.

Nerea llamó al teléfono del reverso de su tarjeta. El banco no veía ningún ingreso a su favor. Bloqueó el número.

Lo que casi le cuesta dinero fue la educación: contestar rápido para no dejar a nadie esperando. Del otro lado no había un error de dedo, había una imagen bien hecha y una prisa que no era suya.

Treinta segundos

Abre la app del banco y mira el saldo antes de escribir una sola palabra. Si el movimiento no está, no hay nada que devolver. Si está y te piden mandarlo a otro número, llama al teléfono del reverso de tu tarjeta y habla con el banco.

Para dudas que no son urgentes, la línea 017 de INCIBE es gratuita. Y si ya has mandado dinero, la denuncia se presenta cuanto antes, con las capturas y los números a mano.

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