Colombia · 5 de octubre de 2026 · 4 min de lectura
Bre-B cumple un año: el pago se volvió instantáneo, la verificación no
Bre-B cumplió un año y agilizó los pagos. Lo que creció alrededor fue el fraude: comprobantes falsos, suplantación y QR alterados. Verifica antes de confiar.
Bre-B entró en operación el 6 de octubre de 2025. Un año después, el balance de Kaspersky sobre ese primer año es incómodo y preciso: el sistema agilizó los pagos, pero las empresas siguen enfrentando el reto de identificar fraudes. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo.
En la oficina eso se ve así. Antes, una transferencia daba tiempo de llamar, de mirar el correo, de esperar. Ahora el dinero sale y entra mientras el cliente guarda el celular.
La verificación se movió de lugar
Con transferencias lentas, verificar era una tarea de después. Revisabas el extracto al otro día y, si algo no cuadraba, alcanzabas a reclamar. Con un pago instantáneo ese orden se invirtió: cuando el dinero se mueve, ya se movió. La verificación tiene que pasar antes, con el cliente todavía enfrente del mostrador.
Kaspersky resume el primer año en una idea que sirve como regla de trabajo: verificar antes de confiar. Su análisis apunta a cuatro fraudes que se repiten alrededor de los pagos instantáneos: comprobantes falsos, suplantación, phishing y códigos QR fraudulentos. Ninguno de los cuatro necesita romper el sistema. Todos atacan el momento en que alguien decide creerle a una pantalla.
Un comprobante no es un pago
La escena más común: llega una imagen por WhatsApp con el comprobante de la transferencia. El logo del banco, el monto, la fecha. Se ve impecable.
Una captura de pantalla es una imagen, y una imagen se edita en un rato. Lo que vale es el movimiento en tu propia aplicación, con tu cuenta abierta y el saldo actualizado. Si el dinero no aparece ahí, no llegó, sin importar lo que diga la foto.
Tres cosas que sí puedes mirar en la app, en este orden: el saldo disponible, el movimiento con la hora y el nombre de quien envía, y el valor exacto. Si el nombre del remitente no es quien dice ser, el comprobante pasa a segundo plano.
Cuando el que escribe dice ser tu proveedor
La suplantación por mensajería no pide mucho. Alguien abre un chat con el nombre y la foto de un proveedor conocido, o de tu jefe, y avisa que cambió la cuenta. Suele venir con prisa: «la factura vence hoy», «el banco anterior falló».
El cambio de cuenta de un proveedor es un trámite administrativo, no una urgencia de chat. Se confirma por un canal que ya tenías antes del mensaje: el teléfono del contrato, la persona que te atiende siempre, una llamada. Nunca el número que aparece en la conversación nueva.
Y una regla simple para el equipo: si alguien pide cambiar datos de pago por mensaje, la respuesta es una llamada, no un «listo».
El QR que estaba encima de otro
En un mostrador, un código pegado con cinta sobre el original es indistinguible a simple vista. El cliente escanea, ve un nombre, confirma el monto y paga. El dinero se va a otra cuenta.
La defensa cabe en un gesto: antes de confirmar, leer en la app el nombre del beneficiario y compararlo con el negocio donde estás. Si dice otra cosa, no se paga. Y si el QR está impreso en un papel pegado a mano, vale la pena levantarlo para ver qué hay debajo.
Marcela y un recibo de 480.000 pesos
Marcela atiende recepción en una clínica de Medellín. Un viernes, un hombre llegó a pagar una consulta de 480.000 pesos y le mostró el comprobante en el celular: transferencia por Bre-B, a nombre de la clínica, con el monto correcto. Se veía bien.
Marcela abrió la aplicación de la clínica y el movimiento no estaba. Le pidió que esperaran un minuto. El hombre insistió, mostró la imagen otra vez, dijo que el banco a veces se demora. A los diez minutos el dinero seguía sin aparecer.
El comprobante era falso. No hubo escándalo, ni sistema caído, ni error del banco. Solo una imagen y una persona con afán.
Lo que no sabemos, y por qué importa
Sobre cuánto se pierde cada año por estos fraudes en Colombia no hay una cifra pública que podamos citar. Ni nosotros ni el análisis de Kaspersky que usamos aquí la traen. Poner un número sería inventarlo.
Eso cambia la conversación. Si no hay una estadística que te diga cuánto riesgo corres, lo que queda es el procedimiento: verificar en la app, llamar por el canal de siempre, leer el nombre del beneficiario.
Treinta segundos, hoy
Abre la aplicación de tu negocio y busca la última transferencia que recibiste. Mira el nombre del remitente, la hora y el valor. Eso que acabas de hacer es la verificación, y toma menos de lo que tardaste en leer esta sección.
Tu equipo puede practicarlo antes de que pase. En https://ciberpulso.com/demo hay un ejercicio con casos como el de Marcela: comprobantes, mensajes y códigos QR falsos, para que la próxima vez el reflejo llegue primero.
Fuentes
¿Tu equipo detectaría estos mensajes?
La demo son cinco mensajes y sesenta segundos. Al final ves qué señales se te pasaron.
Jugar la demo